viernes, 19 de agosto de 2016

Doce flores

Hoy aceré algunos poemas, luego les encontré dos defectos. Fuimos a la conferencia de David Miklos sobre Brama, llegamos tarde, no cabía ya una sola alma en la Petroteca, nos fuimos al cine, vimos Ben-Hur, me gustó mucho. Como me tomé un café potentísimo en la tarde espanté al sueño, ahora en la madrugada me preparé un té de doce flores. ¿De dónde proviene mi laconismo? Es minimalismo. Sigo esperando a mi apacible invitado.